Perfecta receta de verano, ya que se prepara rápido y tan sólo lleva media hora de horno. Es una tarta que lleva zanahoria, pero es impresionante porque si la comes sin mirar nunca dirías que lleva zanahoria. Aun así, la zanahoria deja el aroma de su azúcar y le da una textura muy especial.
Y esto de la zanahoria... ¿de dónde sale? Pues como he dicho antes, la zanahoria tiene bastante azúcar. Igual que la remolacha, la zanahoria se usaba hace siglos como edulcorante natural y económico, ya que el azúcar refinado que tomamos ahora no era precisamente algo común en los hogares. De hecho, muchos estudios concluyen que el uso de azúcar refinado ha hecho que las caries sean un problema mucho más común ahora que hace años, aunque ahora tengamos unas medidas de higiene dental mucho más efectivas que antes. ¿Qué cosas eh?
Pero bueno aquí estamos para disfrutarlo bien, por ejemplo para servirlo con el café. Aunque acompañado de un poco de limonada y glaseado con algo fresco como
queso batido con azúcar (
cream cheese frosting) o una
mermelada ácida (arándanos o frutos rojos) se convierte en la merienda ideal de verano :9
¿No os apetece ya? Vamos a ver cómo se hace.